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jueves, 11 de marzo de 2010

12 pautas para mejorar las habilidades sociales

Educar en la coherencia no es fácil y en los casos de las personas afectadas por TDAH, supone además un reto específico añadido sin que nadie haya preparado a los padres y madres para ello.

Es importante comprender que nada de los que hagas como padre o madre va a hacer que el trastorno desaparezca. Pero lo buena noticia es que un entorno familiar adecuado y una correcta gestión del trastorno desde la escuela, desde la sanidad y, sobre todo, desde la familia, pueden minimizar los efectos negativos del mismo y remitir significativamente la sintomatología. La relación entre un afectado/a por TDAH y sus progenitores juega un papel de extrema importancia en el proceso de desarrollo de las personas que padecen de TDAH. Es fundamental que se informen y se formen, que aprendan habilidades para educar a sus hijos y cuanto antes, mejor. Las intervenciones a los siete años no son las mismas que con catorce.

A continuación, y durante los próximos números de In Family, os proponemos algunos breves tips para adaptar fácilmente a la convivencia diaria con tu hijo con TDAH, adecuándolos a su edad.

1. Pero… ¿se puede saber qué estás haciendo?
Sé creativo, ¡anticípate!
El comportamiento de un TDAH exige a menudo una considerable energía por parte de sus progenitores. Eso es porque estos niños suelen tender a la manipulación para conseguir lo que quieren y, además, de inmediato. Para ello utilizan su inteligencia, su creatividad y su rapidez mental para detectar las debilidades de los padres, con los que pueden llegar a ser insistentes y recalcitrantes hasta el agotamiento. Disciplinar a un TDAH supone un inmenso desgaste de energía. Padres y madres deben ejercitar su creatividad y agilez mental, observar su comportamiento y sus respuestas a determinados estímulos. Así, podremos prever nuestras posibles intervenciones sin que nos cojan desprevenidos, minimizando contratiempos, sorteando conflictos y evitando ‘guerras dialécticas’.

2. ¡Porque lo digo yo y se acabó!
Aprende a pactar con él
Busca un tiempo y un lugar tranquilo para comentar y pactar con tu hijo algo que debe hacer o alguna conducta que deba modificar. No negociar nunca implica rigidez e inflexibilidad. El hijo lo vivirá como un autoritarismo incuestionable y, por lo tanto, cerrará las puertas a la comunicación. Es particularmente peligroso porque, al llegar a la adolescencia, se romperá la comunicación entre padres e hijos. Negocia siempre desde una actitud positiva y, sobre todo, procura que el niño sepa con antelación qué ocurrirá y qué privilegios tendrá si cumple con lo acordado. Por el contrario, si no lo cumple, no tendrá ese privilegio y, los padres, quedarán liberados de ‘imponer’ un castigo, puesto que se autoimpone sólo por la normativa establecida de mutuo acuerdo. A fin de cuentas, ¿era lo pactado?

3. ¡Llevas una hora con la play y has hecho los deberes en cinco minutos!
La automotivación de la inmediatez
Cuesta entender y aceptar que nuestro hijo/a tiene un déficit de atención y, en cambio, sea capaz de pasarse una hora quieto frente al televisor o la consola. Parece un contrasentido y nos puede llevar al equívoco de pensar (también a los profesores): “Ah cuando quiere sí que se concentra”. Lo que nos mueve a todos a hacer las cosas es su valor motivacional. A los niños afectados por TDAH les cuesta mucho automotivarse, sobre todo si el beneficio de la acción a realizar es lejano. Si no hay beneficio inminente, son incapaces de automotivarse. No tienen paciencia. Si las consecuencias no son inmediatas, no pueden sostener en el tiempo un esfuerzo persistente y encaminado a un objetivo a medio o a largo plazo. Por eso, en los deberes escolares no encuentra motivación instantánea, porque la respuesta más rápida se producirá al día siguiente. Al contrario de lo que le pasa con los videojuegos, la tele o cualquier actividad que le guste mucho. Ese resultado inmediato –ese ‘ya mismo’-actúa como refuerzo motivacional externo y sostenido.


Elena O'Callaghan, Pedagoga, consultora y coach familiar
info@educacioemocional.com
www.educacioemocional.com

miércoles, 23 de enero de 2008

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a mejorar su rendimiento escolar?


¿Cómo ayudar a nuestros hijos a mejorar su rendimiento escolar?


Cualquier alumno, puede mejorar su rendimiento académico si prestamos atención a una serie de factores que van a condicionar que su aprendizaje sea significativo y perdurable en el tiempo.

Los padres, pueden desarrollar una gran labor con sus hijos si desde las primeras etapas educativas les ayudan a adquirir y desarrollar un método de trabajo.

Escoger el lugar de estudio es fundamental. El objetivo es que sea un espacio donde el alumno pueda concentrarse (pocos elementos distractorios), iluminado y acondicionado de tal manera que todos los materiales que pueda necesitar (cuadernos, libros, diccionarios...), estén al alcance de su mano.

La planificación es un concepto clave en el desarrollo del hábito. Partiendo del horario semanal hay decidir cómo organizar su tiempo libre y cúanto va a dedicar a cada una de las materias teniendo en cuenta, su grado de dificultad y el trabajo que implican.

No hay que olvidar que adquirir el hábito es cuestión de perseverancia. Por tanto, hay que hacer todo lo posible por crear un programa de estudio que sea realista y que esté adaptado a las necesidades del estudiante.

Los padres cumplen un papel muy importante en la motivación hacia el estudio. Hay que promover el interés por aprender, utilizar el refuerzo positivo para premiar el esfuerzo e incitar a sus hijos, a que sean constantes en su ritmo de trabajo.

Cada alumno debe desarrollar su método de estudio para organizar y llevar a cabo sus tareas académicas. Los padres, pueden ayudarles a reflexionar y analizar cómo estudian, y así, empezar a fijar el hábito.

El orden, es esencial para que aprenda a organizar su propio material de trabajo (fichas, cuadernos, agenda...). Deberá aprender a distribuir su tiempo de forma flexible para poder llevar sus tareas al día. De este modo, y de forma autónoma, el alumno averigua cuál es su ritmo personal de trabajo y por consecuencia, cómo planificarse mejor para optimizar su tiempo.

A medida que se va fijando un hábito de trabajo, el alumno, también es más consciente de los mecansimos o estrategias de aprendizaje que utiliza y de la efectividad de éstas. Los cuadros conceptuales, esquemas o resúmenes, son algunos ejemplos de herramientas que el alumno puede utilizar en pro de un aprendizaje significativo.

Implicarse en el proceso de enseñanza aprendizaje de los hijos es una tarea obligada por parte de los padres. Sólo así, pueden ayudar a sus hijos a ser mejores estudiantes. Promover un ambiente familiar donde la educación se viva como algo natural y positivo permitirá que su hijo entienda que aprender, forma parte de la vida y que este proceso, sólo acaba de empezar.


viernes, 4 de enero de 2008

Clases particulares a domicilio, un ayuda para padres e hijos


Desde siempre, el refuerzo extraescolar ha estado presente en nuestros hogares y, casi siempre, de primera mano. Cuando los hijos son pequeños, padres y hermanos mayores se prestan a ayudarlos en sus deberes y tareas. En cursos superiores, sin embargo, el elevado nivel de conocimiento exigido hace patente una nueva necesidad: la figura del profesor particular.

Llega un momento en el que muchos padres ya no saben resolver una raíz cuadrada o no tienen tiempo de analizar morfo-sintácticamente una oración subordinada con sus hijos. Cuando el ritmo diario no permite repasar junto a ellos lo aprendido en clase es necesario confiar este refuerzo al profesor particular a domicilio: una revisión de la figura del profesor en casa desde la profesionalización del sector que ofrecen empresas como Educa-System, pionera en España en el sector de las clases particulares.

La tranquilidad de un profesor en casa
¿Sabías que, según cifras oficiales, el año pasado un 16% de los escolares de seis a 18 años necesitó refuerzo escolar: un total de un millón? De hecho, las clases particulares no sólo incrementan las horas de estudio de los más jóvenes sino que responden a la necesidad de un seguimiento regular del alumno. Así lo constata un informe de situación elaborado por la empresa de apoyo escolar a domicilio Educa-System que destaca que tan sólo un 14% aprovecha el tiempo libre para reforzar el número de horas de estudio. “Gracias a este sistema, muchos padres tienen la tranquilidad de saber no sólo que su hijo está llevando el curso bien mientras está solo en casa, sino que potencia sus conocimientos trabajando con profesores seleccionados personalmente según la necesidad de cada alumno”, destaca Sebastián Trivière, director de Educa-System.

La mejor selección a domicilio
El secreto del éxito es una fórmula muy sencilla: un alumno, un profesor. También para los padres, la original fórmula que propone Educa-System es la alternativa perfecta para el tiempo libre de los niños en casa. En este sentido, un informe de la consultora Office Depot concluye que los estudiantes españoles consideran que su profesor ideal debería ser capaz de hacer dinámicas las clases (89,4%). Esta afirmación constata la creciente necesidad de un apoyo personalizado al margen de las horas lectivas en la escuela.